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Esta entrada en el blog corresponde a mi visita al ashram de Amma, en Amritapuri, en 2024. Este lugar no estuvo en mi itinerario en mi primer viaje en 2020, y ha sido en marzo de 2024 cuando decidí visitarlo por primera vez. Merece mucho la pena que sepáis cómo es este sitio, porque si venís a India algún día, tenéis que dejaros caer por aquí. Os van a recibir muy bien. Aquí las posibilidades de alojarse de manera prácticamente indefinida están disponibles. Para reservas cortas no vais a tener ningún problema, salvo en alguna fecha que sea concurrida por algún evento especial. Aun así, este lugar es enorme y tiene capacidad para alojar a mucha gente. Así que aquí vais a estar muy bien y por todo el tiempo que queráis, es realmente increíble.
Este ashram es Amma, básicamente. Y Amma es amor, amor, amor y amor. Por lo tanto, este lugar me cuesta entenderlo sin ella. El día que ella se vaya, no sé qué va a ser de este lugar, porque ella es el centro de todo esto. Lo bonito de este lugar es que, estando ella aquí, ese espíritu está presente en la atmósfera, y ya no digamos en las ceremonias que se hacen cada día. De todo esto vamos a hablar ahora con detenimiento, pero, sobre todo, me voy a centrar en los dos aspectos más destacables, que son: que este ashram es ella, y que ella es amor en estado puro.
Amma
Empecemos hablando del lugar. Este lugar es como un pequeño pueblo, con edificios altos, no en plan lujoso, como Nueva York o Barcelona y cosas así. Tiene edificios altos para poder alojar a tantísima gente que aquí está como visitante o residente. Cuesta entender que un ashram tenga edificios, ¿verdad? pero están muy bien integrados. Así que es como un pequeño pueblo del que no tienes ninguna necesidad de explorar la zona. De hecho, te recomiendan que no salgas. Yo llevo muchos días aquí y no he tenido ninguna necesidad de salir; por tener, tiene hasta piscina, para que puedas refrescarte en las épocas de calor sofocante. ¿Un ashram con piscina? Pues sí, hay piscina, cajero automático para sacar dinero, tiendas para comprar ropa, inciensos y todo eso, un supermercado, una frutería, un sitio para hacer zumos, un lugar donde te abren un coco sobre la marcha y te dan un zumo de coco buenísimo. En fin, hay de todo y más. El lugar es bastante grande y está tocando la playa, inmerso en medio de la selva, una selva formada por palmeras.
Vista aérea del ashram de Amma
Cuando llegas aquí por primera vez, lo lógico es que te sumes a ayudar, lo que se conoce como seva. Yo no encontraba el momento de hacerlo, esta es una manera de decir que no me apetecía mucho, pero vamos a dejarlo en que no encontraba el momento… Un día cualquiera, estaba desayunando tranquilamente con mi libro y disfrutando del café, y de repente se me acerca un tipo y me dice, ¿tú eres fuerte? y yo le contesto, ¿por qué lo preguntas? y me dice, porque tengo un camión lleno de cocos que hay que descargar. Y estuve pensando, ¿qué hago? ¿le digo que me tengo que ir porque tengo un compromiso o acepto la invitación? Así que pienso, ¿sabes qué? al final, el seva que estaba evitando hacer me ha venido por otro lado, así que bienvenido sea lo que Dios disponga. Quizás ha sido un seva más duro del que pudiera haber elegido si lo hubiera escogido yo, pero al final dije que sí, y fuimos unos cuantos a descargar el camión entero de cocos. Y es que Dios no da puntada sin hilo, no se le escapa nada…
Este lugar está tocando la playa, inmerso en una selva llena de palmeras. La verdad es que es precioso. Ya os digo, esto es como un pueblo. Tiene de todo, no tienes necesidad de salir. Estoy convencido de que la gente que lleva aquí meses no ha salido del lugar, salvo en alguna ocasión imperiosa. Porque aquí se está muy bien. Aquí no te dicen que te vayas. Mientras tengas visado y ayudes, puedes quedarte todo el tiempo que quieras. Es una maravilla. Aquí hay gente que lleva años. Estuve hablando con una monja que lleva aquí más de veinte años, y seguro que hay gente que lleva más tiempo. Es un lugar precioso, acogedor y muy tranquilo.
Imágenes del ashram
Es fantástico, hay que venir aquí sí o sí para conocerlo y añadir contraste a lo que hayas estado visitando anteriormente en la India. Si vienes del norte, con lo ajetreado que es todo, de repente llegas aquí y esto es un oasis. Este lugar está tocando la playa, inmerso en medio de una selva de palmeras y separado por un canal de agua por el que transitan barcazas. Aquí no hay coches pitando y tocando el claxon como en otros lugares. Aquí el ambiente es muy saludable. A nivel de ruido no escuchas absolutamente nada más que lo que pueda haber en el lugar. Es fantástico. Para mí, este lugar va a ser como el punto final en mis futuros viajes.
Playa del ashram
Además, tienes el privilegio de estar cerca de Amma todas las tardes por más de cinco horas y recibir su abrazo hasta tres veces si te quedas por un mes. Todo son maravillas acerca de este lugar. Dicho sea de paso, es muy difícil que Amma vuelva a hacer los tours por el mundo que venía haciendo. Desde la pandemia no ha salido de aquí y la gente dice que no creen que vuelva a salir, porque ya es mayor y ese tipo de trajines parece ser que ya no están en la agenda. Si eres devoto de Amma, toma nota, porque creo que la única manera de poder estar cerca de ella será haciendo el esfuerzo de venir aquí, que dicho sea de paso, te va a encantar. Todo son ventajas en ese sentido.
La organización.
Piensa que esto es como un pueblo con multitud de servicios. Aquí hay que dar servicio a
toda la gente que viene como yo, por una semana, un mes, tres meses, etc. Para eso hacen falta muchos recursos,
tanto humanos, en forma de voluntariado, como económicos, y todo está bajo una organización escrupulosa que se
aprecia que se ha ido puliendo y perfeccionando con el paso de los años. Si no fuera por el voluntariado, este
sitio, con lo grande que es, sería totalmente insostenible. No sé qué será de este lugar cuando Amma no esté,
porque ella es el centro de todo esto, y aquí hay mucha gente que viene por ella. Este lugar sin ella no tiene
sentido. Cuando ella no esté, ¿qué pasará?
Una cosa que me impresiona es cómo personas como Yogananda o Amma consiguen crear tanto de la nada absoluta. Lo que construyó Yogananda y lo que ha hecho Amma, y todo lo que hacen por el mundo y en la India, todo eso desde nada, tiene muchísimo mérito. Evidentemente que detrás está la mano de Dios, pero a mí me impresiona verlo y vivirlo. Cuando alguien quiere realmente trabajar para Dios y por Dios, cuando esa voluntad es cien por cien sincera y con el corazón abierto, Dios dispone de manera infinita. Lo estamos viendo, y este es un ejemplo más. Los devotos de Yogananda estamos familiarizados con esto, pero aquí cuando ves a Amma y tienes contacto con todo lo que ha hecho y sigue haciendo, es realmente impresionante.
Hay un templo con la deidad de la diosa Kali, igual que en Calcuta. En Calcuta está el gran templo de Kali. Aquí hay un templo pequeño y es una cucada. Es súper bonito y acogedor. Casi todos los días me acerco un ratito y me encanta.
Templo de Kali
Amma tiene su vivienda aquí mismo. Todas las tardes, cuando sale a las ceremonias, se inicia un periodo que va
desde las cinco hasta las ocho y media, en el que ella habla, se hace una meditación corta y a continuación se
tocan bhajans con un kirtan. El kirtan de Amma es una locura, yo no he escuchado en mi vida unos bhajans y un
kirtan así. A cualquiera le encantarían, ya sea que estés vinculado a este tema o no, porque son
alucinantes.
Ella todos los días, de cinco a ocho y media, hace todo esto que hemos comentado. Después de los
bhajans, se cierra la ceremonia y ella se pone a dar el abrazo, y eso la puede tener ocupada hasta la una y
media. Es una locura. Tiene un nivel de entrega increíble, y además lo hace cada día como si fuera el primero.
Su casa está aquí y todas las tardes se dirije al gran salón, que es un espacio enorme donde se reúne todo el
mundo, y donde se lleva a cabo todo lo comentado.
El abrazo de Amma.
"El abrazo de Amma" se refiere a la práctica de abrazo que ofrece Mata Amritanandamayi,
conocida como Amma, que significa Madre. Amma ha abrazado a millones de personas en todo el mundo, y sus abrazos
son considerados un gesto de amor y compasión.
Significado y Experiencia.
Amor y Compasión: Amma ofrece
sus abrazos como un acto de amor incondicional y compasión hacia todos los seres humanos, sin importar su
origen, religión o situación personal.
Sanación: Muchas personas reportan sentir una profunda sensación de
paz, consuelo y sanación después de recibir un abrazo de Amma.
Conexión Espiritual: Para muchos seguidores,
el abrazo de Amma es una experiencia espiritual significativa que los conecta con su propia divinidad
interior.
Amma viaja por todo el mundo realizando eventos en los que ofrece abrazos, discursos espirituales,
y actividades de servicio comunitario. Estos eventos son conocidos como "darshan", que en sánscrito significa
"visión" y se refiere a la oportunidad de ver y ser visto por un ser sagrado.
El abrazo de Amma es más que un
simple gesto; es un símbolo de su misión de propagar el amor, la compasión y el servicio desinteresado en todo
el mundo.
El abrazo de Amma
¡En este fantástico lugar también hay piscina! Está todo súper bien pensado. Para ir a la piscina, como hay segregación de sexo, tienes que sacarte un ticket para garantizar la disponibilidad y en el horario para hombres.
Durante un tiempo, desde que llegué aquí, en un sitio en particular, estaban levantando como una especie de cobertizo grande. Siempre que pasaba por ahí pensaba, ¿y esto qué será? Y de repente, al día siguiente, veo un elefante dentro. Se llama Lakshmi. ¿Pero qué hace un elefante aquí? Todavía no lo sé. Pero es muy bonito, es relativamente joven y está todo el día comiendo hojas de palmera. Un día tuvieron que hacer una pequeña reforma dentro del cobertizo y lo sacaron fuera. Me acerqué y estuve a un metro de distancia de él durante media hora, acariciándole la trompa y dándole de comer. Es un animal realmente hermoso, a mí me encanta, es una maravilla.
Lakshmi
Hay diferentes jerarquías de voluntariado. El voluntariado se adapta al tiempo que te quedas. El grado de
responsabilidad y lo que te proponen hacer va en función del tiempo que vas a estar alojado en el ashram y
también de tus competencias.
Leyendo en un libro de Sadh Gurú, leía que la palabra responsabilidad, en
inglés, "responsibility", es la suma de dos palabras: "response" y "ability". La responsabilidad es la habilidad
de responder. Quien es responsable es aquel que tiene la habilidad para responder, que reúne las cualidades de
ser competente y comprometido. Y la gente que hace voluntariado aquí tiene que tener esta cualidad, y te das
cuenta de que todo funciona muy bien porque la gente que se ajusta a ese rol de voluntario es competente y
comprometida.
El día siguiente de llegar aquí, después de ocho horas en autobús, me vinieron a buscar y me dijeron, ¿quieres que te hagamos una visita guiada por el ashram? Y dije, claro, porque esto es tan grande que sin un tour previo no hay manera. Todos los días se programan visitas guiadas por voluntarios, según idiomas, y está muy bien porque sin eso te perderías cosas. De repente te explican todo y es fantástico.
Durante el tiempo que Amma está por la tarde realizando las actividades en el "big hall", de cinco a ocho y media, cuando vienen los cantos o bhajans, puedes ver como ella marca el ritmo con un palo. Ella dirige los bhajans y canta a la vez. Los bhajans son como mantras, y en el último canto sucede un "crescendo" en el que ella levanta las manos y la mirada al cielo mientras llama la atención de Dios, de tal manera que pone los pelos de punta. Me recuerda a cuando Yogananda, en una sesión de meditación larga de Navidad, llamaba a la Madre Divina de manera particularmente conmovedora. Ella, con ese gesto, a mi entender, lo que está haciendo es pedirle a Dios que derrame sus bendiciones a los allí presentes; es muy, muy hermoso.
Durante los bhajans, ella está constantemente invocando a Dios. Todos los días lleva a cabo todas estas
actividades, y lo hace de manera que parece que cada día es nuevo y renovado; por cierto, característica propia
de aquellos que están en comunión con Dios. Se conoce que en una ocasión, a un devoto, cuando le fue a dar el
abrazo a Amma, ésta le dijo, "yo soy Yogananda". Particularmente, no sé si quiere decir que Yogananda, en su
nueva reencarnación, es Amma, o que Amma, al estar en comunión con Dios, es Yogananda así como cualquier otro
santo realizado; esta en particular es la intuición que yo tengo.
Cuando alguien está en contacto con Dios,
se renueva completamente cada día. Esa renovación completa de su voluntad, de sus ganas y de su compromiso con
todo esto y con los devotos, es lo que respira Amma.
El "big hall", donde se realizan las actividades
Mi rutina diaria aquí, es un poco lo que he venido haciendo hasta ahora durante el viaje; llevar a cabo mi
sadhana y mis meditaciones. Pero también he tenido la oportunidad de hacer algunas cosas particularmente
especiales. Algunas las he completado y otras no. Puedes recibir el abrazo de Amma, ir a un astrólogo para que
te haga una carta astral e ir a una clínica ayurvédica para la realización de un estudio ayurvédico a partir de
tu dosha.
Aquí hay gente que llega con miles de propósitos diferentes, y es alucinante la cantidad de gente
que reside en el lugar.
Mi encuentro con Anandamayi.
Tuve la fortuna de poder encontrarme con Anandamayi, una monja residente en el ashram por más de 20 años. Me
invitó a pasar a su habitación y pudimos charlar durante un tiempo precioso. Al principio de nuestra
conversación tuve la sensación de que no nos entendíamos. Ella creía que yo había venido a la India a encontrar
a Dios, y no es del todo así. Yo vengo a India a peregrinar por lugares especiales por su fuerte vínculo con
santos realizados o con elementos de la naturaleza espiritualmente estimulantes, y en cada uno de ellos practico
el acercamiento a Dios a través de mis prácticas. Como ella tenía su propia idea preconcebida, al principio
tenía la sensación de que no conectábamos. Yo le trataba de decir una cosa y ella empujaba para el otro lado. Al
final, la cosa se suavizó y entramos en sintonía. Empecé a preguntarle por su vida, cómo llegó aquí, su relación
con Yogananda, sus hijos, de dónde era, y tuvimos una conversación muy agradable. Ella es muy mayor, va en silla
de ruedas y apenas se mueve de la habitación. Está contando los días para irse, así de literal, y lo dice con
mucha alegría porque sabe perfectamente a dónde va. En su estado de salud y sabiendo lo que le espera al otro
lado, puedo entender que tenga ganas de decir, hasta aquí hemos llegado.
Es una persona muy cercana, plácida y sencilla. Es una devota que abraza a todos los santos. Junto con las imágenes de varios santos del linaje de Yogananda, tiene también al Papa Francisco, lo cual me encantó, porque a mí también me encanta el Papa Francisco. En los últimos años de su vida ha estado practicando el Kriya Yoga de Lahiri Mahasaya, habiendo practicado también el Kriya Yoga de Yogananda previamente.
Una cosa muy chula de comentar es que, en mi primer viaje en el 2020, tuve la ocasión de conocer a un chico argentino muy devoto, que una tarde hablando de todo y de nada, me comentó libros interesantes para leer, y me habló de uno en particular que se llamaba "Relatos de un peregrino ruso". Tomé nota de ello pensando que al volver a casa este libro lo tenía que leer sí o sí. Al final tuve overbooking de libros y no le di entrada. Estando en la habitación de Anandamayi, vi que estaba leyendo ese mismo libro y entonces capté la indirecta, por lo que en esta ocasión sí que pensé en comprarlo sin demora, comprendiendo que era una indirecta que me lanzaba el universo. Este libro, "Relatos de un peregrino ruso”, me parece muy interesante. Tanto Sergio, el chico argentino, como ella, lo recomiendan encarecidamente, y además es un libro fácil de leer. El libro centra su atención en la práctica de la presencia de Dios en el dia a dia del devoto.
El libro. Relatos de un peregrino ruso
Anandamayi es una persona con mucha personalidad y carácter. Amante de todos los santos, su habitación es como una celda. Le dije, ¿esto es como una cueva para ti, verdad? A lo que me contesta, no, es como una celda. Ella prefiere la definición de celda que no de cueva; más al estilo cristiano que al yóguico, para definir un lugar pequeño destinado a la práctica de la comunión con Dios.
Anandamayi me pregunta, ¿por qué no te haces monje? Esto no es la primera vez que me lo han preguntado. ¿Por qué no me hago monje? Pues porque no me llama. Así de sencillo. Ahora bien, si empezamos a tirar del hilo, ¿por qué no me llama? Porque hay muchas cosas todavía de la vida mundana a las que no quiero renunciar. Y creo que, siguiendo el estilo de Lahiri Mahasaya, quiero tener una vida con una sadhana exigente y comprometida, y al mismo tiempo enfrentar todo lo que la vida mundana me vaya proponiendo y ofreciendo, siempre con mesura, conciencia y criterio.
Hay otro aspecto que tiene que ver con la libertad de movimiento. Cuando uno es monje, los votos de renuncia implican renunciar a la libertad de poder hacer lo que estoy haciendo ahora, por ejemplo. O la posibilidad de tener una pareja. Una pareja afín a mí, alguien a quien adore infinitamente y que además comparta mi viaje espiritual al cien por cien conmigo. Ese es un plan que me fascina. Me fascina poder tener la oportunidad de vivir esa experiencia en la vida, y en ello estoy, y estoy muy contento de que se haya dado la ocasión de poder vivirla.
Es fantástico poder caminar hacia la playa casi a penas sin salir del lugar. La cantina con los zumitos, es también fantástica. Está todo tan bien pensado que tienen dos cocinas, una donde sirven comida india y otra donde sirven comida para los occidentales. Yo, después de mi experiencia de tantos días comiendo comida india, cuando llegué aquí y vi que existía esta posibilidad, decidí pasarme a la cantina western sin dudarlo. Y todo, y que tiene un coste, a diferencia del menú indio, que es gratis, me reconforta bastante.
Este ashram, por todo lo que tiene y todo lo que ofrece, es una recopilación de todo lo bueno de los lugares anteriormente visitados. Tiene un poquito de todos ellos, con lo cual, como final de viaje, es perfecto. Me impresiona mucho cómo aman los devotos su voluntariado. Cuanto más tiempo llevan aquí, más todavía. Hay momentos en esos períodos de cinco a ocho y media, en los que ellos tienen un momento para hablar de su experiencia con Amma y es entonces cuando descubres su pasión por ella.
Todo lo que aquí se hace es serio; aquí se hace yoga en serio, todo, y que está teñido por una experiencia a veces más festiva o jovial. En los ashrams de Yogananda todo es muy formal, muy serio; los devotos entran a la capilla, meditan, asisten a las lecturas, se cierra la sesión y se retiran en silencio. Todo tiene ese aire más serio. Aquí, en ese periodo de cinco a ocho y media, los bhajans aporta un aire más festivo. Los bhajans son un espacio de comunión con Dios a través del canto devocional. En ningún momento nada de lo que se hace se aleja de ser serio, pero al mismo tiempo se hace con un espíritu más distendido, y le da un punto muy confortable.
Hay muchos devotos que insisten en la importancia de tener un gurú vivo como Amma, y a veces me pregunto, ¿qué harán cuando ella no esté? Posiblemente tendrán que acogerse a lo que nosotros, los devotos de Yogananda decimos, y es que, independientemente de que un gurú esté vivo o no, él sigue haciéndose cargo de tu camino hacia Dios. De hecho, desde el mundo astral tienen más posibilidad de hacer por ti que estando aquí. Ese discurso será un discurso que tendrán que abrazar todos aquellos que ahora mismo se niegan a cualquier cosa que no pase por tener un gurú viviente. Ese momento llegará inevitablemente.
¿Por qué pienso que es importante, a mi modo de ver, conocer a otros gurús o a otros maestros como, por ejemplo, lo que yo vengo haciendo en este viaje con Ramana Maharshi, Amma o Sadh Guru? Porque al haber estado en comunión con Dios y tener el grado de realización que tienen, el hecho de que hubieran estado vivos, o lo estén, implica que tienen karma. Ese karma es un karma que ellos escogen voluntariamente no quemar, porque si lo quemaran, desaparecerían, porque el karma es lo que los retiene vivos. Entonces, para poder estar vivo, todos ellos tienen que retener un poco de su karma activo, y cuando tienes karma activo, es algo que se antepone entre tú y tu divinidad. Todos los gurús realizados que están en vida no son, a mi modo de ver, cien por cien perfectos, porque contienen un poco de karma que, en algunos casos, les hace, a lo mejor, no ser 100% precisos en lo que dicen o incluso equivocarse, o no ver con la claridad suficiente una cuestión particular, porque ese karma está desempeñando su papel de velo.
¿Por qué entonces es tan importante conocer cómo piensan diferentes gurús? Porque, de repente, uno te dice una cosa sobre un tema, y otro te dice algo ligeramente diferente. Ahí es donde detectas que, siendo los dos realizados, ¿tendrían que decir exactamente lo mismo sobre un mismo tema verdad? ¿Por qué en algunos casos dicen cosas diferentes? Hete aquí la importancia de conocerlos porque, la suma de sus diferentes visiones puede acabar dándote una idea más clara del tema en cuestión.
Para ir acabando…
A este ashram hay que venir a estar, porque estando por una semana te da tiempo a hacer todas las cosas que te
ofrece, y te da tiempo también para que tu corazón se vaya acomodando a este lugar. Conforme tu corazón se va
acomodando, empiezas a sentir la placidez del sitio y lo que tiene para ofrecerte. No os lo podéis perder, por
favor, los que venís a India tenéis que venir al ashram de Amma, al corazón del sur.
Información de interés
Transporte:
Mi viaje al ashram de Amma lo hice en autobús desde Coimbatore. Este es un trayecto de casi ocho horas. Lo hice así porque no me organicé bien, pero podría haber acortado el viaje en dos o tres horas si lo hubiera planificado correctamente. En cualquier caso, la gente llega desde diversos lugares, por lo que cada cual debe encontrar la mejor opción. Una cosa interesante a saber es que hay un aeropuerto a dos horas del ashram (Aeropuerto de Cochi), lo cual permite acercarse en avión desde cualquier parte de la India. Una vez en el aeropuerto, puedes coordinar con el ashram para que un taxi de confianza te recoja. Esto puede costarte entre 1200 y 1400 rupias, y podrás disfrutar del viaje con aire acondicionado, lo cual siempre se agradece. Aunque yo hice el viaje en autobús durante ocho horas, lo disfruté porque el clima era soportable y fue divertido contemplar el paisaje.
Alojamiento:
Contacto y reservas: internationalvisit@amritapuri.org
Web: https://www.amritapuri.org/ashram
Precio: 600 rupias / día, comida (estilo occidental) no incluida.
En este ashram, al igual que en otros muchos, hay que rellenar formularios para el check-in, así que hay que
leerse bien el mail de respuesta tras la solicitud de alojamiento para determinar con precisión todo lo que se
necesita aportar para hacer la reserva correctamente.
Te facilito a continuación un enlace donde podrás acceder al documento que están facilitando con
las reglas y usos.
Importante:
Si no has leído todavía la sección Consideraciones, no olvides hacerlo. En esta sección encontrarás información muy valiosa que te puede ahorrar muchos dolores de cabeza. En particular, hay detalles relacionados con tarjetas de crédito y el uso del móvil que son esenciales.